¿Cama blanda o firme? ¿Cuál es la opción adecuada para el colecho?

Oliver Christopher Hansen

Oliver Christopher Hansen

Copropietario y responsable de producto, FamBed

· 5 min de lectura

¿Cama blanda o firme? ¿Cuál es la opción adecuada para el colecho?

Cuando hablamos de comodidad en la cama, casi todo depende de las preferencias personales. Algunas personas disfrutan sintiéndose cómodamente «arropadas» por un colchón blando, mientras que otras lo encuentran claustrofóbico y prefieren dormir con más libertad. Es algo muy subjetivo.

Pero la comodidad no depende únicamente de las sensaciones. También importa que el cuerpo reciba un buen apoyo y que podáis cambiar de postura libremente durante la noche. Para la mayoría de los adultos, el mejor equilibrio se encuentra en una superficie de descanso de firmeza media a firme. Por ejemplo, estudios de gran alcance realizados con adultos que sufrían dolor de espalda han demostrado que los colchones de firmeza media reducían el dolor y mejoraban la capacidad funcional frente a los colchones muy firmes. El conocido estudio de Kovacs y otros autores publicado en The Lancet concluyó precisamente que los colchones de firmeza media ofrecían mejores resultados que los muy firmes. [1][2]

Esto no significa que todo el mundo deba dormir sobre el mismo grado de firmeza. El peso, la postura al dormir y la constitución corporal también influyen. Sin embargo, sí demuestra que la investigación no respalda la idea de que cuanto más blando, mejor. En el caso concreto del colecho, también existen pautas claras sobre qué resulta adecuado.

¿Qué dice la ciencia en pocas palabras?

  • Estudios con adultos: un soporte de firmeza media a firme respeta mejor las curvas naturales de la columna que una superficie blanda y, a menudo, también mejor que una muy firme. [1][2]
  • Para los lactantes: las principales autoridades sanitarias recomiendan una superficie de descanso firme, plana y continua, no una superficie blanda, que se amolde al cuerpo o que esté inclinada. Entre ellas se encuentran la Academia Americana de Pediatría (AAP), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, Lullaby Trust del Reino Unido y la Autoridad Sanitaria Danesa. [3][4][5][6]

Por tanto, la diferencia es clara:

Los adultos pueden elegir una superficie blanda según sus preferencias

Los lactantes «deben» dormir según criterios de seguridad

 

¿Qué se recomienda según vuestra postura habitual al dormir?


Para quienes duermen principalmente boca arriba o boca abajo
: la mayoría de los expertos recomienda una firmeza media o alta.

Para quienes duermen principalmente de lado: si dormís de lado más del 90 % del tiempo, una sensación de confort suave puede resultar beneficiosa. Sin embargo, si alternáis entre dormir de lado, boca abajo y boca arriba, suele recomendarse una firmeza media.

 

¿«Lo más natural»?

Históricamente, las personas han dormido sobre superficies relativamente firmes: bases de lana, colchones de paja, fieltro, mantas sobre catres o directamente en el suelo. Las camas muy blandas y profundas no se generalizaron hasta la llegada de materiales modernos, como los muelles, la espuma y los sobrecolchones de varias capas. Por tanto, no es el cuerpo lo que ha cambiado, sino lo que podemos producir.

Por eso no es de extrañar que:

  1. muchas personas duerman más tranquilamente sobre superficies algo más firmes, y
  2. las recomendaciones de seguridad actuales para niños pequeños se acerquen más a lo «original»: una superficie firme, plana y sin huecos.

Colecho: por qué son importantes los colchones firmes, amplios y de una sola pieza

Muchas familias eligen el colecho porque facilita la lactancia, favorece la cercanía y hace que las noches sean más llevaderas. Las autoridades también saben que los padres acabarán practicando el colecho. Por eso, las recomendaciones actuales suelen resumirse así: «Si vais a hacerlo, hacedlo de forma segura».

En distintos países se repiten los mismos puntos clave:

  1. Colchón firme y plano: el niño no debe hundirse. [3][4][5]
  2. Sin grietas ni huecos: una única superficie de descanso amplia es la opción más segura para evitar que el niño ruede hacia un hueco entre los colchones o entre el colchón y la pared. Las recomendaciones danesas sobre colecho indican expresamente que lo más seguro es utilizar un solo colchón grande y que el niño debe disponer del mismo espacio que tendría en su propia cama. [6][7]
  3. El niño debe tener su propio edredón ligero o saco de dormir y espacio suficiente para dormir sin obstáculos, sin quedar debajo de los edredones y almohadas de los adultos. [5][6]
  4. Los adultos deben prestar atención a los factores de riesgo, como el tabaco, el alcohol, los medicamentos y el cansancio extremo. Si alguno de ellos está presente, se desaconseja el colecho en la misma cama. [3]
  5. Espacio suficiente: por ejemplo, las fuentes danesas recomiendan un mínimo de 140 cm cuando dos adultos y un lactante comparten la cama. [7] En FamBed recomendamos 90 cm por adulto y 60 cm por niño para que todos puedan dormir cómodamente.

El mensaje común de la AAP, Lullaby Trust, los CDC y varias fuentes europeas es que el peligro del colecho no reside en el hecho en sí de que el niño duerma cerca de sus padres, sino en las superficies blandas, irregulares o separadas, que pueden hacer que se hunda o quede atrapado. [3][5]

¿Por qué FamBed es una opción segura?

  • 2 niveles de confort en un solo colchón: medio y firme - El colchón FamBed es reversible, con una cara de firmeza media y otra firme, por lo que se adapta a las preferencias de la mayoría, salvo a las de quienes prefieren una cama blanda. No ofrecemos esta opción porque contradice las directrices de expertos y organismos públicos.
  • Superficie de descanso amplia y continua - sin huecos entre dos camas individuales por los que un niño pueda deslizarse al darse la vuelta
  • Configuración firme o relativamente firme - para que el niño no se hunda en la zona donde se tumba el adulto
  • Espacio para que el niño tenga su propia «zona» con su propio edredón o saco de dormir, tal como indican las recomendaciones

Esto coincide en gran medida con el planteamiento danés de que, si optáis por el colecho, un único colchón grande y firme es la opción más segura, ya que evita los huecos y una superficie de descanso demasiado blanda. [6][7]

FamBed cumple así con los aspectos de las recomendaciones internacionales relativos a una superficie de descanso firme, plana y continua para el colecho.

Referencias (para ampliar la información)

  1. Kovacs FM et al. The Lancet (2003): Efecto de la firmeza del colchón sobre el dolor lumbar crónico inespecífico. [1]
  2. Radwan A. et al. Sleep Health (2015): Efecto de distintos diseños de colchón sobre la calidad del sueño, la reducción del dolor y la alineación de la columna vertebral en adultos con o sin dolor de espalda. [2]
  3. American Academy of Pediatrics (AAP) (2022): Muertes infantiles relacionadas con el sueño: recomendaciones actualizadas de 2022 para reducir las muertes infantiles en el entorno de sueño. [3]
  4. HealthyChildren.org (AAP) (2025): Cómo mantener seguro a vuestro bebé mientras duerme: explicación de las recomendaciones de la AAP. [4]
  5. Centers for Disease Control and Prevention (CDC) (2024): Cómo cuidar a los bebés para que duerman de forma segura: «Utilizad una superficie de descanso firme, plana y sin inclinación». [5]
  6. The Lullaby Trust (Reino Unido): Consejos sobre colecho y guía general para un sueño más seguro. [5]
  7. Autoridad Sanitaria Danesa (2022): Cómo prevenir la muerte súbita del lactante: folleto para madres y padres (colchón firme, edredón propio y espacio suficiente). [6]
  8. Autoridad Sanitaria Danesa (material profesional para los servicios de atención sanitaria infantil): Cómo prevenir la muerte súbita del lactante y evitar deformaciones craneales… (mín. 140 cm y un único colchón grande y firme). [7]

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